La experiencia del cartelizante. Segunda Noche de Carteles- Alicante | Carolina Salinas

Facebooktwittergoogle_plusredditlinkedinmail

Segunda Noche de Carteles- Alicante (07/02/18).

Hace tiempo participé de un proyecto de investigación de arte junto a otros colegas argentinos. Puntualizo “proyecto” porque justamente no se enmarcaba en las características de un cartel y hasta nos molestaba el significante de “investigación”. No encontrábamos mejor manera de designar lo que conmovía nuestra curiosidad por saber acerca de la posición femenina en el acto creativo del artista. Y como la mayoría de las cosas que no tienen un marco, un encuadre de proyecto, hoy puedo decir, se convirtió para mí, en la mejor enseñanza sobre “todo lo que no hay que hacer en un cartel”. Hoy me pregunto, cuando me encuentro elaborando una producción dentro del marco de un cartel de la Escuela. ¿De qué se trataba entonces?:

  • No había más Uno: Éramos todos más Uno…en la búsqueda de una participación en igualdad, más que en la singularidad, no se elige un Más Uno.
  • Efectivamente, la dilución del proyecto en el tiempo, no tardó en llegar: No había una fecha de finalización, nada que detuviera ese goce por saber.
  • Existía un esfuerzo por generar una producción grupal, más que singular.
  • Por lo tanto, había un esfuerzo por separar lo no colectivizarle de cada uno: el rasgo.

Síntoma y rasgo: La enseñanza après-coup

La noción de rasgo que Lacan le atribuye a cada uno de los integrantes del cartel, consuena sin duda, con la noción de síntoma. Tanto el rasgo como el síntoma o aún el síntoma en tanto rasgo son modos de suplir y a la vez mantener abierto el agujero de la imposibilidad de escribir la relación sexual.

Dice Silvia Salman: “Entonces, allí donde la escritura de la relación sexual anota un no hay, el síntoma anota un hay y con ello hace rasgo e inscribe un relieve que nos hace a cada uno sin igual.”

Al proponer Lacan la experiencia de cartel como una forma de trabajo que se ajusta a la Escuela, propone de alguna manera hacer entrar a cada uno a partir de ese relieve, a partir de su relieve. Por lo tanto, no es extraño que ese relieve en singular, ese rasgo del cartel, nos interrogue de alguna forma, nos genere dudas sobre la producción. El Más Uno puede ayudarnos en ese sentido. Particularmente en mi actual producción del cartel, se me han planteado interrogantes tales como: ¿por qué ese rasgo elegido?, ¿para qué quiero saber eso? ¿la investigación proviene de un saber ya recorrido? Sin duda, las preguntas se situaban no solo del lado del cartel sino más bien del análisis personal. A veces no se trata tanto de responder determinadas preguntas sino más bien de la generación de la buena pregunta. En este último punto me encuentro actualmente.

La invención en el cartel

Uno pasa de la posición de participante a la posición de cartelizante cuando llega a escribir su rasgo de trabajo. Es decir, que hay de sí mismo en eso que se quiere saber. Una vez pasado el momento de investigación y de recorridos de otros autores sobre el tema, la operación de escritura se me quedaba vacía, eran otros los que hablaban en el texto, ¿qué hay de lo propio? me interrogaba.

Cuando uno identifica ese rasgo, que hay de sí mismo en ese saber o no saber, podríamos pensar que se produce un efecto de invención y creación. De allí radican las bondades del encuentro con el rasgo. Después de un saber teórico referencial (las lecturas previas, el proyecto de investigación propiamente dicho), podríamos pensar que comienza la propia escritura. El saber teórico empieza a vincularse con un saber textual del inconsciente y la investigación deja de ser un aprendizaje donde uno tiene una cierta distancia con el saber, para pasar a ser como mencionaba Jacques Alain Miller, “una búsqueda de sí mismo en la elaboración de saber”. Cuando uno identifica ese rasgo, lo que hay de sí mismo en lo que quiere saber, ese rasgo se convierte en el mejor aliado para una escritura personal. Y: Eureka! allí está la invención. La escritura conducida por el propio hilo, con las propias puntadas más allá de aquello que es repetido por otros.

Es curioso, en mi primer proyecto de investigación el tema giraba sobre el arte y la posición femenina de los artistas para la creación y la invención en sus obras. La propia invención, la propia lengua me ha encontrado en esta nueva producción intentando hacer escritura con un trazo en singular.