Reseña de la presentación del libro “La práctica lacaniana en instituciones II” | Carmen Bermúdez

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171222 reseña - webEl miércoles 13 de diciembre de 2017 la BOLM organizó en la sede de Madrid la presentación de “La práctica lacaniana en instituciones II”, con la participación de Vilma Coccoz y Gracia Viscasillas, coordinación de Carmen Bermúdez.

El acto de presentación de este libro tuvo la vertiente de homenaje a la recién fallecida presidenta de la Fundación del Campo Freudiano, Mme. Judith Miller. Tanto desde la coordinación como desde la experiencia que cada una de las ponentes tuvieron, trabajando codo con codo con ella, se resaltó su empuje en todas las experiencias que relatan los ponentes cuyas intervenciones se recogen en el libro que se presenta.

Gracia Viscasillas compartió cómo la participación en el Ciclo, cuyas ponencias recoge este libro, fue una de las patas en las que se apoyó la gestación del Primer Seminario Europeo de Intercambio de trabajo con jóvenes y niños con TEA, que recientemente tuvo lugar en Zaragoza. Gracia relata que la primera Jornada del Cereda fue su primer encuentro con Judith Miller. Ella la puso en contacto con Rabanel para que interviniera en el primer encuentro de Pipol. Desde entonces sus aportes en las distintas jornadas de trabajo, algunas organizadas en Zaragoza, han sido fundamentales.

Resaltó la tesis de Rabanel de que hay goce en el autismo ligado al S1, que generó en su momento una fructífera discusión con los Lefort. La clínica nos lleva a pensar la defensa frente al goce, donde la intervención del analista consiste en la repetición fuera de sentido del S1.

Destaca Gracia lo que distingue a Nonette respecto a otras instituciones: la oferta de encontrarse con un analista.

Gil Caroz plantea una hipótesis que le interesa a nuestra invitada: la institución es el lenguaje que envuelve al sujeto, de ahí que en las instituciones orientadas por el psicoanálisis haya un esfuerzo de bien decir, decir mejor. Resalta un pequeño detalle encontrado en el texto: la palabra “refrenar” en francés resuena con “estribillo”. Lo cotidiano en Patinete, la escuela infantil de la que Gracia es coordinadora clínica, sirve para refrenar el goce.

De la intervención de Ansermet resalta Gracia cómo toma la clínica de lo extremo, de lo real como imposible de soportar, frente a lo que el sujeto es una defensa. Se trataría de una clínica de la sorpresa, y esa sorpresa es la que vuelve a poner en juego al sujeto.

Nos dice nuestra comentadora que le gusta mucho el concepto de “psicoanálisis desplazado”, que somos practicantes de los pasillos, que hablamos en los intersticios.

Para ilustrar los tres tiempos de la pulsión: mirar, ser mirado, hacerse mirar, a los que se refiere Ansermet, Gracia relató una viñeta de su clínica.

Por su parte, Vilma Coccoz, que conoce el libro al dedillo en toda su gestación, comenta que es la primera ver que se enfrenta a él como lectora y reconoce que se produce algo nuevo para ella en esa lectura.

Es un libro que recoge las propuestas de cada uno de los ponentes del ciclo para aquellos que no creen en los semblantes. Se trata de una clínica que no sería posible sin la orientación de Lacan.

En su homenaje a Judith Miller, a la que se refiere como una persona extraordinaria, incansable, que se tomaba muy en serio la causa analítica y la extensión del psicoanálisis, que estaba ahí donde veía surgir un deseo, leyó unas palabras que sirvieron de prólogo a la publicación que se hizo con motivo de la visita a Madrid de Antonio Di Ciaccia y Virginio Baio para hablar sobre la práctica entre varios. En ellas hace referencia a que hay que tomar las palabras de Lacan como “palabras de oro”.

Nos dice Vilma que los invitados al ciclo son personas que se tomaron los textos de Lacan como palabras de oro tal y como Lacan hizo con los textos de Freud. El deseo que se transmite es conservar un rigor en la transmisión. Resalta Vilma las palabras de Rabanel, de acuerdo al principio de abstinencia que planteaba Freud, de no hacer intervenir las ideas ni el fantasma de cada analista sino “Ponerse de su lado, privilegiar su invención”. Rabanel, según Vilma, va a poner en cuestión la hipótesis un poco pesimista de que no hay salida para el autista. Se tratan las palabras del autista como palabras de oro. Una enseñanza de Rabanel: que hay que intervenir desde un punto de perplejidad que introduce la distancia con el objeto a.

Nonette fue una institución en la que intervino Lacan. La perspectiva es tomar al autista o al psicótico no como un minusválido sino como un parlêtre. Así empezó la discusión con los Lefort, que no era fácil.

Gil Caroz para ella es un combatiente, permanentemente en acción. Se ve tanto en sus textos como en sus actos en el Campo Freudiano. Ha conseguido en Bélgica que quiten el psicoanálisis de la ley de psicoterapias, siguiendo palabras de oro de Freud de no convertirse en psicoterapeutas.

De Ansermet nos dice Vilma que es muy difícil resumir lo que hace. Cuando define su intervención como “de costado” nos enseña cómo es intervenir desde el sinsentido. Para esto hay que ser practicante de lo inesperado contrario a lo que llama intervenciones del “organillo” en el sentido de la repetición. Transmite alegría, no se asusta frente a los horrores de la Ciencia. “Esto es así ¿qué hacemos?”, sería su posición. Un psicoanalista lacaniano que cuida las palabras de oro y asume esta práctica sin recurrir al organillo.