Ciclo de conferencias: Hacia el XI Congreso AMP: “Las psicosis ordinarias y las otras – bajo transferencia-” | Rodrigo Bilbao Ramírez

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Reseña: Los dos grandes paradigmas: Schreber, clínica discontinuista y Joyce, clínica continuista.

Vilma Coccoz, Gustavo Dessal, coordina Susana Genta.

reseña conferenciaEl pasado 19 de septiembre compartimos la primera jornada del ciclo de conferencias como preparación para el próximo congreso de la AMP. La primera conclusión que surge luego de esta sesión, es que el tema es apasionante. Tanto por las diferentes aristas que abre al provocar una revisión de los fundamentos de la clínica actual como mostraron los expositores, como por los efectos en los participantes, quienes se vieron interpelados y respondieron animadamente aportando diversos puntos de vista. En este sentido, el tema ha sido un acierto, ya que ha movilizado a La Escuela y mostrado que una Escuela se mantiene viva en la medida que sus miembros orienten su deseo por esta causa.

Como señala Susana Genta el título es subversivo. Subvierte los términos en los que hasta ahora estábamos acostumbrados a pensar nuestra clínica. Coloca en primer término a “las psicosis ordinarias”, y en segundo término, “las otras”, la psicosis extraordinaria. Como subtítulo en cursiva, “bajo transferencia”. Lo específico de nuestra clínica, una clínica bajo transferencia, algo impensable en la época de Freud, quien consideraba que existía un obstáculo estructural entre la psicosis y el lazo transferencial. Por último si el título del Congreso dice “psicosis ordinarias” en plural, es porque J.-A. Miller nos dice explícitamente, que la psicosis ordinaria, no es un concepto, es un término que él inventa, a partir de una necesidad de la práctica . Es una clínica pragmática. No se trata de la creación de una nueva categoría clínica ni de una nueva estructura.

La primera pregunta que surge del tema es ¿Por qué interrogar esta “categoría epistémica” llamada Psicosis Ordinaria, y desde ahí examinar el lugar de las Psicosis ahora situadas como extraordinarias?. El título del congreso y en particular de esta conferencia, pone en tensión la clínica estructural binaria con la clínica continuista de los nudos. La respuesta del lugar de importancia que ocupan las Psicosis Ordinarias lo da Gustavo Dessal al señalar que “son los que mejor reflejan el paradigma de la época”, pero en el sentido de expresar problemas centrales, aunque no necesariamente sean más abundantes ni podamos aplicar un estándar epidemiológico. Es un estatuto lógico.

Vilma Coccoz abordó con mucho detalle el lugar de Schreber, quien ofrece para Freud una enseñanza sin igual de la paranoia, permitiendo abrir un campo de investigación para el psicoanálisis diferente a la psiquiatría. El punto central, tanto para Freud como para Lacan, será el desencadenamiento que permite desde esta lógica, situar al sujeto en la estructura. Supone que el sujeto estuvo bien ubicado en la cadena significante hasta ese momento, en donde irrumpe la catástrofe temporal. La invasión de goce, el “almicidio” para Schereber, que implica la muerte del sujeto en la ruptura en el lazo a la palabra. Para ilustrar esta idea nos trae la fabula de La Fontaine “el roble y el junco”, fábula que utiliza J.-A. Miller para diferenciar la Psicosis con su inflexibilidad como el roble y las Psicosis Ordinarias, en su elasticidad para aguantar los vaivenes de la vida sin romperse.

Por su parte, Gustavo Dessal destaca que el nuevo paradigma ofrecido con el modelo nodal en Lacan e ilustrado por Miller en las Psicosis Ordinarias, no anula lo anterior. Ambas lógicas subsisten. Pero de este último paradigma se derivan tres ideas: es un instrumento clínico que permite abordar fenómenos que pasaban desapercibidos, es una nueva concepción de la subjetividad y es una teoría para abordar muchos fenómenos del mundo contemporáneo. Si bien este tipo de locuras normalizadas no son nuevas ya que existían en la historia de la psiquiatría, Joyce le permitió a Lacan ilustrar su nueva lógica, al condensar todas las cuestiones nuevas que quería plantear. Lo Ordinario no es la psicosis, si no la vida, son sus rarezas, pero marcado por lo corriente, traducción quizás más certera que ordinaria. Pero no hay que olvidar que estos psicóticos lo son en lo esencial, el Nombre del Padre está forcluido, aunque tengan elementos para suplirlo. Esto no significa que los múltiples nombres-del-padre puedan tener resultados semejantes, se consigue una cierta estabilidad y una nueva forma de amarrar el goce.

La conversación posterior con el público mostró puntos interesantes y dejó abiertas muchas interrogantes. ¿se puede asumir sin más la forclusión generalizada o se debe mantener las dos lógicas (continua y discontinua) de manera independiente? ¿Se pueden integrar las dos topologías que se desprenden de cada momento conceptual, la de los esquemas y grafos con el nudo borromeo? ¿el efecto del Nombre del Padre es equiparable al provocado por los nombres-del-padre en su pluralización, son semejantes? ¿cuál es el lugar del analista que se desprende de cada momento lógico conceptual?

Estas y muchas otras preguntas quedan en suspenso para ser abordadas en este ciclo preparatoria y por supuesto en el próximo congreso de 2018.