Escuchar a un Analista de la Escuela (AE). Primer testimonio de pase de Patricia Tassara Zárate | Rosa Durá Celma

Facebooktwittergoogle_plusredditlinkedinmail

testimonio patricia AE-destacadaEl pasado 8 de septiembre, en el edificio histórico en el que está enclavado el Complejo Deportivo y Cultural de la Petxina de Valencia, sede del antiguo matadero de la ciudad y de la antigua Cárcel de Mujeres, tuvo lugar el primer testimonio de pase de Patricia Tassara (1).

En esta ocasión tan especial, acompañaron a Patricia, Óscar Ventura (AE Miembro de la ELP), Enric Berenguer (Presidente de la ELP) y Gabriela Alfonso (Miembro de la ELP), colega que ponderó el coraje de la reciente AE, no solo por lo que en el relato pudimos escuchar y por un recorrido analítico de más de 24 años, sino por haber deseado que ese primer testimonio fuera un acto público, es decir, que sobrepasase los límites de nuestra sede. Sí, expresión de lo más privado e íntimo ante un aforo completo de libre entrada, porque, efectivamente, de eso se trata en el pase, de dar cuenta de los puntos y momentos cruciales de un análisis, de las identificaciones que comandan una vida, en definitiva, de verificar el fin de análisis.

testimonio patricia AE-01En el interior de nuestras consultas nos encontramos en posición de analistas; en la Escuela somos siempre analizantes, pero ¿desde dónde se escucha a un AE? Esa pregunta es la que se me plantea. Un testimonio rompe con las reglas de la comunicación, no se trata de un emisor que se dirige a un receptor, con un mensaje codificado, va más allá; a falta de una mejor definición o nombre quizá podría decir que va de parlêtre a parlêtre. Parlêtres advertidos de que hay más de lo que se dice, que más allá del enunciado se encuentra la enunciación. Parlêtres que, como Patricia, tras un acontecimiento de cuerpo pueden expresar: “el cuerpo está vivo”, y seguir trabajando; parlêtres que quedan capturados, inmóviles en la butaca de un salón de actos, como yo, ante un testimonio que con gran minuciosidad y orden permite apreciar las diferentes incidencias en el sujeto del objeto escópico, apreciar la pulsión escópica en su doble vertiente y cómo ciertas miradas marcan un goce pulsional, apreciar, al fin y al cabo, cómo logra mostrar algo de la extracción y vaciamiento del objeto.

También el testimonio de Patricia recoge varios sueños de angustia que ella relata sucinta y precisamente, dando cuenta asimismo de los efectos que tuvieron y de los cambios de posición subjetiva que los acompañaban, especialmente en lo que tiene que ver con el complejo binomio madre-mujer.

Me interesa particularmente los testimonios que dan cabida a la incidencia del análisis en la clínica propia, a los cambios que acaecen en relación a la posición del analista, a las dificultades con las que se ha encontrado, finalmente, que vuelven sobre la pregunta ¿qué es un analista? El testimonio de Patricia algo dice en ese sentido y, en el coloquio, señaló el cambio que en su clínica supuso la extracción del objeto escópico. La pregunta no tiene respuesta, pero decires de este tipo la relanzan.

testimonio patricia AE-03Quizá mi proximidad con quien testimoniaba, el trabajo codo con codo en la sede, fuese la causa de que este testimonio tuviese efectos inesperados para mí, también, y tras tener ocasión de leer el texto, que adviniesen los tan deseados por mí efectos de enseñanza. Terminaré apuntando dos efectos importantes tras escuchar el testimonio de Patricia Tassara. El primero de ellos es una vigorización de mi deseo de establecer un nuevo lazo con la ELP. El segundo es haber podido apreciar que esa particular manera de hablar, la ligereza, el humor que muestra Patricia, o esa risa franca y ocasional que atraviesa inesperadamente una conversación en el día a día son fruto de un largo y denodado trabajo de análisis. Ligereza y humor que se percibieron en toda la oralidad del testimonio, reflejo de una nueva forma de estar en el mundo.

Metafóricamente, las palabras de Patricia Tassara contradijeron el espacio físico en el que tuvo lugar (la antigua cárcel y el antiguo matadero), dándonos a todos la oportunidad de escuchar el testimonio de una experiencia sumamente liberadora y vivificante.

Desde estas líneas deseo a Patricia un fructífero trabajo como AE.

  1. Por tratarse de un primer testimonio, todavía sin difundir, el presente escrito hará referencia a él de forma muy superficial, con el fin de preservar sus hallazgos a futuros oyentes o lectores del mismo.