Presentación del libro “El cuerpo, extraño” | Ana Aranguren

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presentacionelcuerpoextraño-webEl 20 de mayo se presentó en Donostia-San Sebastián el libro El cuerpo, extraño. Dos formas de entender el cuerpo: medicina y psicoanálisis, de Lierni Irizar, miembro de la ELP y de la AMP, publicado en Ediciones Beta.

Esta actividad organizada por la Biblioteca de Orientación Lacaniana, sede San Sebastián de la ELP, contó con la colaboración de Donostia Kultura y se realizó en la Biblioteca Municipal de la ciudad.

Presentó y moderó el evento Mariasun Landa, Psicoanalista, Miembro de la ELP y la AMP, quién mostró su placer al presentar este libro, el cual, introduce dos maneras de entender el cuerpo y señalando que tras el primer libro de la autora La pérdida del humano, éste supone un paso más en la reflexión sobre el ser humano en la actualidad.

Resaltó que lo primero que marcaría una diferencia entre medicina y psicoanálisis sería el tener o no en cuenta la singularidad de los acontecimientos corporales a la hora de explicarlos. El primer capítulo del libro hace referencia al discurso dominante actual, claramente cientifista, ideología recogida a través de Kandel que muestra en qué dificultades se encuentran los científicos evolucionistas cuando dan el salto a la ética o la estética.

Destacó que en el siguiente capítulo la autora presenta un breve recorrido histórico señalando los puntos de inflexión en los que se han producido nuevas significaciones de la idea de cuerpo en occidente en relación a su representación. Para finalizar comentó la reflexión que hace sobre el cuerpo en psicoanálisis, analizando las teorías freudianas sobre el cuerpo sexuado, pulsional marcado por su historia y las palabras para avanzar hasta la formulación de Lacan en la que el cuerpo es un efecto de la articulación entre los registros real, simbólico e imaginario. El ser humano no es un cuerpo, tiene un cuerpo.

Tras esta introducción Mariasun Landa pasó la palabra a Araceli Teixidó, psicoanalista, miembro de la ELP y la AMP, coordinadora de la Red Psicoanálisis y Medicina, quién comenzó su intervención expresando su satisfacción por participar en esta presentación y recordando que conoció a Lierni al dirigirse a ella para pedirle su tesis doctoral La cuestión de la subjetividad y la enfermedad que le interesó porque pensó que era alguien, que como ella, intentaba transmitir de manera clara las difíciles enseñanzas del psicoanálisis en el ámbito médico.

Destacó varias cuestiones del libro tomándolas desde el título, los epígrafes y algunas notas al pie que la autora trata, señalando que ésta plantea una cuestión filosófica trascendente sobre las disciplinas que abordan el cuerpo ya que, desde los ámbitos científicos se da a la objetividad estatuto de verdad considerando que su manera de entender el cuerpo no es filosófica sino que es la “realidad”. Pero tomar el cuerpo como objetivo ya supone e implica una filosofía.

En primer lugar hizo referencia al título El cuerpo, extraño. Señalando que se trata de lo extraño de todo cuerpo humano. Y al subtítulo: Dos formas de entender el cuerpo: medicina y psicoanálisis. ¿Son distintas? El cuerpo de la biomedicina es aquél del que se espera una respuesta natural -esto es sólo una parte del humano- pero el lenguaje modifica la biología, provoca la pérdida del instinto, y deja de ser un organismo sujeto a necesidades para pasar al registro del deseo que humaniza. El cuerpo siempre está en injusta medida en relación a aquello que espera su portador, que lo sufre, lo cuida, lo adora. No hay norma dictada por el instinto. Éste es un cuerpo que no es armónico ni sintónico con el yo. Concluyó este punto señalando que es un título conveniente a esta época en la que se cree que el cuerpo se podría manejar a voluntad.

Después citó y pasó a comentar varios epígrafes que la autora desarrolla en el texto. El primero de Zweig, La curación por el espíritu. Gran parte de las propuestas que plantea la biotecnología se dirigen a reducir la necesidad de decidir del ser humano y también a reducir el efecto de una mala elección, ya que la elección como el síntoma se considera un peligro y debe ser erradicada. Citó a Clotilde Léguil, filosofa y psicoanalista francesa, que señala que cuando se habla del factor humano se está hablando de un error. La tendencia actual es la minimización de lo humano, su desaparición. Negación del misterio y de lo imposible en palabras de Lierni Irizar.

El siguiente de Tanizaki, El elogio de la sombra. Uno de los problemas irresolubles con el conocimiento actual es el paso de la neurona a la subjetividad. La medicina actual se rige por algo que cree ser una mirada absoluta, que daría la verdad del asunto, pero lo que los tecnocientíficos parecen ignorar es que según crece esta claridad mayor es la zona oscura que aparece.

Los últimos epígrafes fueron, uno de Ortega y Gasset, Meditación de nuestro tiempo, y de I. Ambjornsen, Elling, hermanos de sangre. La carne que ha conseguido ser jeroglífico, el cuerpo que se puede convertir en un enigma es carne hablada, cuidada, que ha conseguido hacerse objeto de amor, aunque no es una operación que siempre se logre, pero aun sin conseguirlo ningún humano queda ligado al instinto.

Pasó a comentar dos notas al pie que le habían interesado para referirse a que la ciencia de hoy piensa que se puede tomar todo y prescindir de una elección ya que en estos tiempos la castración, la pérdida no está de moda. La primera, la 30, se refiere al caso Mann, quién decidió implantarse un mecanismo por el que su visión era aumentada – hoy el cuerpo se puede aumentar – para ver más y mejor pero, al mismo tiempo, queda alienado porque debe pedir al otro que no intente separarle del aparato. Después de un altercado que tuvo con unos empleados de McDonald’s llama particularmente la atención la falta de reflexión sobre la provocación de imponer una mirada que se cree total.

Posteriormente comentó la nota 32, referida a un artículo de Gustavo Dessal, El hombre definitivamente curado del síntoma de ser humano. Ser humano es un síntoma, un problema a resolver. Se considera, a veces, que el animal es más libre, está bien orientado. El hombre, sin embargo, vive sin instinto que lo guíe en su conducta. Pero la verdadera medida del hombre de hoy es la máquina y no el animal, ya que la máquina puede ser más libre porque no tiene cuerpo. Habría que repensar la libertad, que no es tener todo sin pagar, sino poder elegir lo que se desea y asumir las consecuencias, pagar el precio de la elección.

Como último punto de su intervención destacó su interés en el desarrollo sobre el cerebro aumentado, los cyborgs… para comentar que todo aquello que se coloca como un mejoramiento de lo humano se asienta sobre la creencia de que el humano es un ser imperfecto a superar y que será la ciencia la que proveerá las posibilidades para ello. Pero precisamente eso que nos hace imperfectos, es decir, humanos, es lo que nos permite alcanzar las cimas más elevadas, y es por eso que el ser humano no es como un robot. ¿Qué interés tendría para un robot el amor o el sexo? Sin falta no hay deseo, no hay amor, no hay posibilidad de elegir, de decidir. El mejor hombre no es el menos defectuoso sino el que puede apañarse con sus defectos y orientarse a partir de ellos. El psicoanálisis es una apuesta en este sentido.

Araceli Teixidó terminó citando a Lacan, sin cuerpo no hay verdad, es el cuerpo, su acto, el que permite decidir la verdad de los enunciados. El cuerpo es quién garantiza lo que se dice. Y concluyendo con el mismo título: el cuerpo, extraño; el cuerpo, hablante misterioso; el cuerpo, imperfecto; el cuerpo, maravilloso. Cuerpo que habla y que somos nosotros, cada uno.

Por último intervino la autora del libro, Lierni Irizar, que comenzó comentando el porqué del título, porque el cuerpo es extraño, misterioso y complejo. Algo que puede aparecer como Otro, como exceso, como desconocido.

Comentó que el libro lo vive como una continuación del primero La pérdida del humano, en el que reflexionó sobre el modo de entender lo humano, ya que en función de ello entendemos y atendemos las dificultades y el sufrimiento. La reflexión sobre lo humano se centra, en este caso, en el cuerpo. Resaltó que las preguntas que la han guiado ¿cuál es mi idea del ser humano? ¿Somos o tenemos un cuerpo? ¿Qué es en realidad el cuerpo? son una aproximación a este tema tan complejo. Volvió a insistir, como en su primer libro, en que lo que le interesa es propiciar la conversación entre diferentes saberes y por eso ha tomado como ejes de trabajo la ciencia y el psicoanálisis preguntándose si el cuerpo es el mismo en ambas disciplinas. A lo que responde que no, no es el mismo cuerpo del que hablan.

Señaló que el cuerpo hoy es un punto de interés tanto en la vida cotidiana como en diferentes saberes. El discurso más eficaz, en cuanto a su representación, es el tecnocientífico según el cual todo lo humano se explica a través de la biología – Reduccionismo – Otras teorías en auge lo consideran una construcción social. A pesar de esta omnipresencia del cuerpo, esta supuesta adoración contemporánea del mismo, resaltó que su hipótesis de trabajo es que subyace un rechazo hacia el mismo; rechazo rastreable desde la antigüedad y que podemos pensar estructural y formando parte de nuestra división. Freud, en El malestar en la cultura, planteó la fragilidad de nuestro cuerpo como una de las fuentes del sufrimiento humano. Cuerpo limitado y perecedero que nuestra época rechaza.

En cuanto al cuerpo en psicoanálisis subrayó que éste parte de la idea del humano como ser hablante, sexuado y mortal. El cuerpo podrá o no construirse según el modo en que la entrada en el lenguaje se realice. El lenguaje marca y moldea al sujeto y al cuerpo. El lenguaje es nuestro hábitat. No nacemos con un cuerpo sino que el cuerpo se hace y esta operación puede fallar.

La última parte del libro reúne varios ejemplos, biografías y relatos literarios que muestran las dificultades que se producen en la vida cuando el cuerpo falla. Sería importante reflexionar sobre el modo en que en la actualidad afrontamos las dificultades de aquellos cuyos cuerpos fallan, nos dice Lierni.

Terminó su intervención señalando que este trabajo no cierra ni concluye nada sino que abre un camino para seguir pensando lo humano.

Tras las intervenciones se abrió un espacio para preguntas e intercambios de comentarios con el público asistente, donde se continuó hablando de algunas de estas y otras cuestiones con mucho interés.

Tras el debate finalizó la interesante presentación del libro que promovió en el público asistente el deseo de leerlo.