Crónica: La pérdida del humano*

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Crónica: La pérdida del humano*

Ana Aranguren

 

 

El 12 de Junio tuvo lugar la presentación del libro de nuestra colega Lierni Irizar, titulado “La pérdida del humano; el modo en que se trata el sufrimiento, la enfermedad y la diferencia”, publicado en Ediciones Beta.

Esta actividad organizada por Ediciones Beta se realizó en el Centro Municipal Barrainkua en Bilbao. La presentación corrió a cargo de Ana Aranguren quién tras presentar a los participantes en la mesa y a la propia autora, les dio la palabra.

Comenzó con su intervención José Ramón Arana, filósofo, quién agradeció a la autora por permitirle formar parte de la presentación de un libro reflexivo, que hace pensar y además trata el tema cotidiano de la enfermedad. Señaló que la medicina actual se está convirtiendo en la nueva “ascética” y que en este sentido reflexionar sobre el papel de la medicina en la sociedad es un acto necesario para saber dónde estamos viviendo. Tomando la propuesta de Lierni de que cada enfermo es una singularidad y que ésta incluye factores tanto biológicos como psicológicos y sociológicos, y la crítica a lo que ella llama la medicina biológica, genética, con la que dijo estar básicamente de acuerdo, hizo algunas observaciones.

La primera, que le hubiera gustado que la autora hubiera subrayado más lo que de fascinación tiene la ciencia y no sólo lo que de positivización o de uso manipulatorio hacen otros de la misma, y no sólo la médica sino cualquier otra ciencia. No se trata de admirarla por su utilidad, sino por ser un ejercicio y una práctica de conocimiento.

 

La segunda observación fue al respecto de la idea insistente de Lierni en la biologización del hombre, a lo que él planteó que no sólo hay una biologización sino también una conversión del hombre en “homo economicus”, resaltó que creía que era una idea que sobrevolaba el libro, a propósito de algunos autores, pero que faltaba nombrar la mentalidad productivista y de eficacia, que a su manera de entender, lo hubiera complementado.

Después resaltó, de un libro rico en reflexiones y en información, el concepto de “medicina narrativa”, ese relato que da sentido a la vida y a las experiencias, que da unidad a una vida fragmentada y finalizó diciendo que esto le recordaba a otro fenómeno griego y en concreto a lo que decía Aristóteles de que la tragedia griega plantea un relato sobre la propia experiencia y procura crear el problema que quiere curar, que sería lo que él llama la catarsis, la purificación.

Finalizó agradeciendo a Lierni por escribir un libro reflexivo y dándole la enhorabuena por haberlo escrito.

Posteriormente tomó la palabra Félix Rueda, Psicoanalista en Bilbao, AME de la ELP y la AMP, que tras agradecer a la autora su confianza por pedirle presentar su libro, comenzó citando a Lacan para quien el psicoanálisis no es una filosofía, ni una fe, ni tampoco una ciencia, sino que lo define como una práctica de lo que no va, de lo real, de todo eso que no funciona, y que se opone a la vida del hombre y a sus dificultades para enfrentar lo que es. Una práctica que se hace cargo de lo imposible en la vida cotidiana de los hombres. Y destacó que este “lo que no va” es el punto crucial, el corazón de la cuestión que la autora ha querido tratar en su libro.

Recordó el comentario de la novela de A. Huxley, Un mundo feliz, y la equiparación en el libro de esta ficción literaria con nuestro mundo de hoy. La comparación de la novela con nuestro mundo actual muestra un mundo en el que la tecnología reproduce a sus miembros por clonación, intenta borrar la falta, evitando la angustia, la enfermedad y la muerte, y por tanto, el enfrentarse con el dolor de existir. Este mundo en el que vivimos, que mediante la conjunción de la tecnociencia y el discurso capitalista ha hecho de la existencia consumo, contabilidad y reducción de lo humano a lo biológico.

Destacó también la diferencia en el libro entre ciencia y cientifismo. La admiración generada por la ciencia viene a llenar el vacío que la ciencia misma ha producido, precipitando el declive de los grandes relatos ideológicos y de las creencias religiosas. Este vacío ha sido colmado por una cosmovisión ideológica cientifista que tiene como pretensión “revelar a partir de la ciencia de forma clara el sentido último de nuestras vidas, redefiniendo quiénes somos y lo qué somos.” Esta pretensión es lo que vemos en el mundo feliz de A. Huxley, una sociedad organizada desde una perspectiva cientifista. Un mundo que traslada a todos los ámbitos de la vida humana la lógica tecnocientífica con las consecuencias de corte totalitario que ello produce. Si la ciencia, cuyos logros son indudables, transforma la realidad, el cientifismo es una nueva religión de la humanidad, que sustituyendo o compitiendo con la antigua religión nos muestra una nueva idea de providencia:” la ciencia proveerá”. Al mismo tiempo que una nueva forma de determinismo circula cotidianamente, se ha pasado del “está escrito”, al “es genético”.

Finalizó su intervención señalando que la autora nos invita a resistirnos, ya que “si hay alguna felicidad en este sistema se parece mucho a la que Huxley relata en su novela”. “Resistir-dice-de algún modo a las tendencias contemporáneas de homogeneización y control y dar lugar a la singularidad y la diversidad”.

A continuación intervino Juan Jesús Ugarte, Psiquiatra en Osakidetza, psicoanalista en Bilbao, miembro de la ELP y la AMP, quién comenzó diciendo que era un honor para él participar y hacer de “padrino” en la presentación de este libro. Se centró fundamentalmente en transmitir las impresiones que la lectura del libro le había causado. Lo había leído dos veces, en borrador y en formato libro, “el libro me atrapó, me conmovió y me tocó en mi doble condición de médico y psicoanalista, también de sujeto humano”.

Primeramente citó a Freud al decir que “el deseo del sueño es seguir durmiendo” y a Lacan que fue más allá de Freud y le dio un poco la vuelta a esta idea y nos habló del “despertar del sueño”, aunque al final de su enseñanza también señaló que “despertar a lo real” es imposible, para decirnos que la lectura del libro había tenido cierto efecto de despertar en él. Un libro lleno de preguntas y que nos hace despertar, también nos da alguna respuesta a lo que supone la alienación.

Continuó señalando que la autora ha sabido extraer bien la idea de Lacan, después recogida por Miller de que vivimos en un momento de cruce del discurso capitalista y el discurso de la ciencia, sabiendo también extraer los saberes de otros campos como la antropología, la filosofía, la literatura….para de la mano del psicoanálisis ir un poco más allá de éstos. Destacó la función de “utilidad pública” del libro, no sólo para profesionales que trabajan con seres humanos, sino para todo aquél interesado en la pregunta que plantea la autora sobre “qué es la condición humana”. Recalcó la magnífica bibliografía con la que cuenta.

La segunda lectura del libro produjo en él una especie de interpretación. Pensó que en un primer momento se le podría dar al título una significación pesimista, melancólica… -el humano se está perdiendo. Pero en el segundo tiempo, en el de comprender, pensó en ponerle una coma al título -la pérdida, del humano- porque es la pérdida precisamente lo que nos constituye como humanos.

Concluyó su intervención invitando a todos los asistentes a leer el libro, prometiéndoles que no les iba a defraudar.

Por último tomó la palabra Lierni Irizar, autora del libro, que comenzó explicando el punto que Juan Jesús había planteado en referencia al título. Precisamente, dijo, había sido un tema comentado con la editorial sobre si el título era “del humano” o “de lo humano”. Ella defendía la “del humano” porque precisamente el título hace referencia al hecho de que humanizarse implica perder algo. El lenguaje introduce un vacío que es vivido como pérdida. Esta pérdida, difícil de soportar, al intentar eliminarla, corremos el riesgo de que lo humano se pierda.

Comentó que el motor, el impulso para escribir el libro era su experiencia en el ámbito social y el de la enfermedad, tanto desde lo institucional como desde la sociedad civil y también desde la clínica, que le había llevado a constatar la existencia de una pretensión de normalización y en consecuencia, una exigencia de integración social. Valoró como fundamental su encuentro con el psicoanálisis ya que desde dicho saber se cuestiona la idea de normalidad, no hay nadie normal. Es necesario entender bien el caso por caso teniendo en cuenta los imposibles.

Hay problemas, malestares y dificultades ineliminables. Lo mismo se puede constatar en el ámbito médico en el que los problemas que plantean quienes no pueden cuidarse, incumplen los tratamientos o no cambian sus hábitos, no se pueden comprender y se culpabiliza y rechaza a esas personas.

Terminó planteando la responsabilidad que tienen quienes trabajan con personas para reflexionar sobre lo que es un ser humano y sus ideales y el modo en que entienden la enfermedad, el sufrimiento y la diferencia.

Tras las intervenciones tuvimos la oportunidad de asistir a un animado y participativo intercambio de pareceres entre los ponentes y el público, donde se continuó hablando de algunas de éstas y otras cuestiones como la obligatoriedad contemporánea para ser felices.

Tras el debate finalizó la interesante presentación del libro que promovió en el público asistente el deseo de leerlo.

 

Descarga aquí el artículo original (PDF)

 

* Reseña de la presentación del libro “La pérdida del humano; el modo en que se trata el sufrimiento, la enfermedad y la diferencia” realizada con los auspicios del Seminario del Campo Freudiano de Bilbao en el Centro Municipal Barrainkua en Bilbao el día 12 de junio de 2014

One thought on “Crónica: La pérdida del humano*”

  1. Vicent Adsuara i Rollan Dice:

    Desde muy joven me he enfrentado a la diferencia, en forma de esquizofrenia en personas allegadas, en forma de lenguas diferentes y sigo, día a día dando lugar a ese “resistirse” a la diagnosis “total” al cientificismo, desde la postura de la escucha, yo escucho, hablo en catalán-valenciano siempre o casi siempre, en una sociedad donde hablar esta lengua te “coloca” como “nacionalista” en el inconsciente colectivo, atizado desde nuestro odio al diferente, oigo a maniacodepresivos cercanos a mí, no les animo a no seguir la medicación, a veces abusiva, por parte del terapeuta, pero sí les digo que hay en ellos, en los locos un “saber inconsciente” que vas más allá de “castrar” un Erlebnis o de no oír a un padeciente o paciente.
    Esto es, en parte, estar en el no-todo femenino y enfrentado a esta imbecilización de la nueva religión, el cientificismo, todo es economía, inglés y producción, yo psicoanalizado durante diecisiete años he aprendido que he de negarme a ello, que me he de rebelar, con mi deseo.

    Vicent Adsuara i Rollan

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